Jesús: el mediador divino-humano
LA DIVINIDAD DE JESÚS
Una declaración reveladora: ¿Qué dijo Jesús de sí mismo? (Jn. 8:58; Éx. 3:13-14).
Nota: Jesús mismo declaró su preexistencia. Las palabras “yo soy” son una clara alusión al Dios eterno. Jesús está diciendo que él es el mismo que habló con Moisés, evidentemente antes de su encarnación.
Otros nombres de Dios en el Antiguo Testamento que se aplican a Jesús en el Nuevo Testamento: “Pastor” (Sal. 80:1; Jn. 10:11); “Roca” (Dt. 32:3-4; 1ª Co. 10:4); “Santo” (Is. 10:20; Hch. 13:14); “Rey” (Is. 33:22; Ap. 19:16); “Señor” (Sal. 8:1; Lc. 2:11); “Alfa y Omega” (Is. 44:6; Ap. 22:12-13); “Jehová” (Is. 6:1-3; Jn. 12:41).
Pablo y la divinidad de Jesús: ¿Dijo Pablo que Jesús es Dios? (Ro. 9:5; Ti. 2:13; 1ª Tim. 3:16; Heb. 1:8; Fil. 2: 5-11).
Nota: Pablo pasó de ser un implacable perseguidor de Jesús a ser un ferviente adorador suyo. Cuando comprendió a la luz de Isaías 53 que Jesús era el Dios Omnipotente, a quien él adoraba, y que se hizo hombre para morir la peor y la más humillante de las muertes (la cruz) para salvarnos, empezó a comprender algo del amor de Dios.
El evangelio de Juan: ¿Qué dice Juan sobre la divinidad de Jesús? (Jn. 1:1-13).
Nota: Jesús es el Creador que se hizo criatura y fue rechazado por sus criaturas.
Su misión: ¿Con qué objetivo vino Jesús a la Tierra? (Mt. 1:21-23; 2ª Co. 5:21).
Nota: Sólo Jesús podía salvar a la raza perdida y condenada en Adán, porque sólo Dios podía salvar al ser humano, y Jesús como dice el texto es “Dios con nosotros”. La vida de un ángel no hubiera servido de nada a la hora de salvar porque un ángel, aunque un ser santo y poderoso, no deja de ser una criatura.
LA HUMANIDAD DE JESÚS
Jesús se hizo carne: ¿Fue Jesús realmente un hombre de carne y huesos? (Jn. 1:14; 1ª Jn. 1:1-3; He. 2:14).
Nota: Jesús tenía necesidades físicas que satisfacer para poder vivir porque se cansaba, tenía sed y hambre. Él fue tocado con nuestros sentimientos: lloró con los que lloran, sintió el dolor del rechazo y se alegró con los que se alegraban.
El nombre preferido de Jesús: ¿Cuál es el título con el que Jesús se autodenominaba? (Mt.12:8; Mr. 8:38; Lc. 17:24).
Nota: Este era el título preferido de Jesús y muestra la plena identificación de la divinidad con la humanidad.
La tentación de Jesús: ¿Puede Dios ser tentado? (Stg. 1:13; He. 2:17-18; 4:15; 1ª P. 2:22)
Nota: Satanás no se hubiera molestado en tentar a Jesús si él hubiera venido como Dios, puesto que “Dios no puede ser tentado”. Jesús sintió la fuerza de la tentación hasta el límite porque nunca cedió a ella. Su carácter santo e inmaculado hacían de él un ser especialmente sensible ante el pecado y sus resultados.
JESÚS COMO TU INTERCESOR
El trabajo de Jesús: ¿Qué obra está realizando Jesús por el ser humano? (1ª Tim. 2:5).
Nota: Jesús es el único mediador entre los hombres y Dios, por cuanto sólo Él es hombre y al mismo tiempo es Dios. En Adán la raza humana se separó de Dios, pero en Cristo la raza humana vuelve a estar unida. En otras palabras. Jesús es el puente que une de nuevo el cielo y la tierra.
Un trabajo contínuo: ¿Cuántas horas al día trabaja Jesús para ti y cómo lo hace? (Heb. 7:25; 4:14-16).
Nota: Evidentemente, Dios como eterno que es no está sujeto al tiempo. Podemos ir a Él de día y de noche. Su consulta está abierta las 24 horas de día durante los 365 días del año. La competencia de Jesús a la hora de salvar está fuera de toda duda, ya que el texto dice claramente que Jesús “puede salvar completamente a los que por medio de él se acercan a Dios”. Podemos, por tanto, confiar en Él y en su capacidad de salvarnos y renovarnos.
Tentación: superación o decepción: ¿Entiende Jesús tu sufrimiento y tus problemas? (Heb. 2:17-18; 4:14-16; 1ª P. 2:21-22).
Nota: No hay tentación que tengas que sufrir que Jesús no sufriera. No hablamos de tentaciones particulares (Jesús no pudo ser tentado a conducir a 200 Km. por hora, pero si fue tentado a lanzarse de la cornisa del templo abajo). Cuando hablamos de tentación, por tanto, no hablamos de cuestiones particulares sino de principios generales: desconfianza de Dios, utilización desmesurada del poder, fornicación, asesinato, etc. En resumen, Jesús fue tentado a no depender de Dios, fue tentado a vivir al margen de Dios por medio de su propias fuerza y sabiduría. Tenemos la seguridad de que no vamos a ser tentados más de lo que podamos resistir y siempre en cada tentación que se presente Dios nos va a dar la vía de escape para que podamos soportar (1ª Co. 10: 13). Y si no soportamos no tenemos por qué desesperar (1ª Jn. 2:1).
Un llamado:
Una promesa segura: ¿Cómo utilizar el nombre de nuestro intercesor?(Jn. 16:23-24).
Nota: La palabra “todo” aquí significa absolutamente todo lo que a Dios le agrada. Se nos conceden nuestras peticiones en virtud de Jesús, nuestro mediador. Él se convierte así en la llave para acceder a los recursos infinitos de gracia, misericordia, perdón y poder que hay en el cielo. ¡Vale la pena hacer uso de esta llave!